Incendio: Asilo Hermoso Atardecer

El Martes 23 de Junio la ciudad de Mexicali en Baja California Norte despertó con la triste noticia de que al menos 17 adultos mayores habrían perecido en un trágico incendio ocurrido durante la madrugada.

El voráz incendio consumió aproximadamente el 30% del inmueble y avanzó rápidamente levantando llamas de más del doble de la altura de la edificación. Lamentablemente una de las zonas más afectadas fue la de los dormitorios donde los residentes dormían, muchos de ellos inadvertidos de la conflagración.

Después de más de 45 minutos de desarrollo del fuego sin control, los equipos de emergencia lograron sofocar las llamas y comenzó el amargo recuento de los daños y los fallecimientos.

Como si no fuera suficiente la tristeza que acarrea una tragedia de este tipo, conforme las investigaciones han avanzado, el descubrimiento de diversos detalles han sembrado el malestar entre los faimliares de los fallecidos y ponen a prueba la serenidad de cualquiera que se de el tiempo de conocerlos.

Nuestro ámbito de protección contra incendios no es una excepción, conforme se suman los datos, podemos notar que las condiciones en el Asilo “Hermoso Atardecer” eran las de una tragedia esperando a ocurrir.

Ha trascendido en las investigaciones la falta de personal para la atención de los residentes, los medios han indicado que era un total de 3 (tres) trabajadores los que estaban encargados de brindar la atención a más de 44 (cuarenta y cuatro) adultos mayores y que muchos de ellos padecían alguna enfermedad mental u otra discapacidad.

Lo anterior combinado con la voracidad del incendio hicieron que los trabajadores de emergencias encontraran una gran cantidad de cuerpos que evidencian no haberse podido incorporar en su cama. La realidad es que muchos de ellos hubieran tenido dificultades para salir, ya que debido a las enfermedades mentales que algunos de los ancianos sufrían, se encontraban encerrados en sus habitaciones y no tuvieron oportunidad de escapar de las llamas.

Poco se ha dicho de las Protecciones contra incendio, pero la ausencia de Detectores de Humo se hace patente al quedar claro que fueron los trabajadores quienes al advertir el fuego al rededor de las 3:40AM, comenzaron a tratar de abrir habitaciones para evacuar a los ancianos. En los vídeos que algunos testigos grabaron no puede advertirse el uso de Extintores de incendio, sin embargo es claro que las imágenes muestran un incendio ya en completo desarrollo y sin control alguno. En el lugar no había un sistema fijo contra incendios.

El grado de combustión de los cuerpos ha llegado a ser un problema para la identificación de estos, lo cual sólo se ha podido insinuar que se hará por medio de pruebas de ADN y eso sería tan sólo con unos 11 de los fallecidos quienes contaban con familiares registrados, el resto podrían ser inhumados en una fosa común.

Es un lugar común hablar de que las vidas son invaluables y que ninguna cantidad de dinero vale las vidas que se perdieron la madrugada de ese martes. Sin embargo en la realidad es un concepto que dista mucho de entenderse cabalmente. Es claro que se pudo hacer muchísimo más en el área de la prevención de los incendios y una inversión e la infraestructura para el combate de incendios queda más que justificada, especialmente al conocer los funestos resultados, pero aparentemente no hay quien este dispuesto a hacer la inversión necesaria para asegurar que los incendios no sean enfrentados en la total indefensión.

El costo de equipar el lugar con un Sistema de Detección de Incendios que permitiera conocer la ocurrencia del fuego en sus primeras etapas y mucho más como conocer el lugar en que se encuentra el fuego, dar la alarma de evacuación, permitir la apertura de las puertas de los dormitorios por medio de cerraduras electrónicas, conducir a los ocupantes con un sistema de voz y ayudas visuales, etc. no puede compararse con la pérdida de vidas, por supuesto, pero incluso esos números palidecen al compararse con las pérdidas materiales y los gastos que habrán de solventarse en indemnizaciones, gastos médicos, funerarios y otros que se desprendan de este lamentable suceso.

En una entrada anterior hablamos de la ventaja que representan los Rociadores Automáticos en la protección de un edificio contra incendios y me gustaría resaltar una estadística de NFPA que señalamos en esa ocasión:

“En ningún incendio ocurrido en inmuebles cubiertos con Rociadores han muerto más de dos persona”

Un fortalecimiento en la estructura de vigilancia de las medidas contra incendio en lugares públicos y endurecimiento de las multas por incumplimiento no son soluciones al problema, pero sí las consecuencias mínimas previsibles, ojalá se vuelva una realidad.

Jaime Tornel II – EXYRE Contra Incendio

*Conforme se escribía esta entrada, la investigación del incendio ha aportado datos que señalan la probabilidad de que el incendio hubiese sido provocado. Eso no altera lo expuesto aquí. Incluso si eso fuera cierto, los Sistemas de Detección, Alarma y Extinción de incendios hubieran hecho la diferencia.